Bizcocho de leche condensada, vainilla y chocolate.

Qué se abstengan las que están a régimen, porque… como lo probéis no podréis parar!!! Es un bizcocho delicioso que, para la merienda y el desayuno viene fenomenal, incluso para ponerles un poquito a los peques para el recreo (mucho mejor que la bollería industrial). Quedáis avisad@s…. es adictivo…jeje!! Lo encontré navegando por internet en el blog de “webos fritos”, un blog que os recomiendo que visitéis!

Ingredientes:

3 huevos

250 gr de harina de repostería

220 gr de leche condensada

50 gr de azúcar

1 cucharadita de esencia de vainilla

1 yogurt natural o de vainilla

2 cucharadas de cacao en polvo

100 gr de aceite de oliva virgen extra

1/2 sobre de levadura Royal

Ingredientes

Ingredientes

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º calor arriba y abajo. En un bol, ponemos los huevos y el azúcar. Batimos con una máquina de varillas.

Huevos y azúcar.

Huevos y azúcar.

Agregamos la leche condensada, el yogur, el aceite de oliva y la esencia de vainilla. Seguimos batiendo con las varillas hasta que todo esté bien mezclado.

Leche condensada, yogur, aceite de oliva y esencia de vainilla. Batimos.

Leche condensada, yogur, aceite de oliva y esencia de vainilla. Batimos. 

Tamizamos la harina junto con la levadura y la vamos integrando poco a poco mezclando con una espátula o con las varilla a baja velocidad.

Separamos la mitad de la masa en un recipiente aparte y le añadimos las dos cucharadas de cacao en polvo. Mezclamos bien.

Separamos la mitad de la masa, añadimos cacao y mezclamos bien.

Separamos la mitad de la masa, añadimos cacao y mezclamos bien.

Engrasamos el molde ( yo no lo he hecho porque es de silicona y no hace falta) y vamos poniendo una capa de masa sin cacao, y otra encima de la que tiene cacao, repartiendolas un poco irregularmente. Meteremos el palo de una brocheta en la masa hasta que toque la base del molde y, desde una esquina a la otra lo arrastraremos haciendo eses para que se mezclen las masas. Esta operacion la iremos haciendo hasta que llenemos el molde.

Horneamos entre 35-40 minutos o hasta que pinchemos con el palillo y salga limpio. PROHIBIDO abrir el horno hasta los  40 minutos porque si lo hacemos el bizcocho se bajará. Sacamos del horno y dejamos templar un rato. Lo desmoldamos en cuanto podamos para que se enfríe en una rejilla y no sude por la parte de abajo.

Bizcocho hecho.

Bizcocho hecho.