Croquetas de espinacas, pasas y piñones

Soy una amante de las croquetas (caseras) por supuesto. Aunque son muy entretenidas de hacer, merece la pena porque hay una gran diferencia entre las caseras y las congeladas. Por cierto… ¿conocéis la nueva croquetería que han abierto en C/ Álamos? Se llama Añil y, en ella podéis degustar deliciosas croquetas caseras además de otros ricos platos. Si os gustan las croquetas, no dejéis de visitarlo, os encantará!

Ingredientes:

1 bolsa de espinacas (300gr)

90 gr de harina

750 ml de leche templada

60 ml de aceite de oliva

1 cebolla

Un puñado de piñones

Un puñado de pasas

Nuez moscada

Pimienta (opcional)

Sal

2 huevos y pan rallado para rebozar

Ingredientes.

Ingredientes.

Elaboración:

Lo primero que haremos será tostar los piñones. Esto hará que estén mas sabrosos. No echaremos aceite en la sartén, no es necesario. Tendremos que tener cuidado de que no se quemen, solo hay que tostarlos un poco.

Abrimos nuestra bolsa de espinacas y procedemos a quitar los tallos mas gorditos que nos encontremos.

Picaremos la cebolla en cuadraditos muy pequeños y la añadiremos a una sartén antiadherente y grande (debe de ser una sartén grande porque haremos la bechamel ahí también) a la que previamente le habremos echado los 60 ml de aceite de oliva. La cocinaremos a fuego lento hasta que la veamos transparente.

Añadimos las espinacas (no nos cabrán todas de una vez pero, las espinacas menguan en seguida) y las rehogamos. Salpimentamos. Empezamos a calentar la leche en una cazo.

Una vez hayan menguado las espinacas, añadiremos la harina y empezamos a remover todo con una cuchara de madera. Debemos tostar bien la harina antes de añadir la leche. Debe tostarse hasta tener un color amarillento. Se nos haran unos pegotes, pero es normal.

Ahora, iremos añadiendo la leche poco a poco y a fuego lento. Con la ayuda de la cuchara de madera iremos aplastando los grumos que vayan apareciendo. Cuando hayamos añadido toda la leche es el momento de poner nuestra paciencia a prueba pues tendremos que ir moviendo la mezcla sin parar. La bechamel debe ir espesando poco a poco, no hay que tener prisa, pues tardaremos unos 15 minutos. Nuestra bechamel estará lista cuando al volcar la sartén hacia un lado, se despegue de la sartén sin ningún tipo de ayuda.

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Cuando veamos que la bechamel ha espesado bastante, le agregamos las pasas, los piñones y la nuez moscada. Probamos el punto de sal, por si tuviéramos que añadirle mas. Seguimos moviendo.

Añadimos pasas, piñones y nuez moscada y seguimos moviendo.

Añadimos pasas, piñones y nuez moscada y seguimos moviendo.

Una vez hecha la bechamel, la pondremos en un recipiente y lo taparemos con papel film. El papel film debe tocar la masa, así no se formará costra.Dejamos que se enfrie fuera de la nevera y, una vez fría, la meteremos en la nevera. Lo ideal es rebozarlas al día siguiente.

Masa en el recipiente tapada con papel film

Masa en el recipiente tapada con papel film

Y ahora, nos toca rebozarlas. Cogeremos dos recipientes. En uno batiremos los dos huevos y, en otro mas grande, pondremos bastante pan rallado. Con una cuchara de postre iremos cogiendo porciones de la masa, mas o menos del mismo tamaño, las pasaremos por el huevo, después por el pan rallado y le daremos forma. Iremos haciendo esto hasta que acabemos la masa.

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Las freímos en una sarten honda. Que la croqueta quede sumergida en ella y a fuego medio. Y…listo. Yo las congelo en tuppers, con una servilleta en el fondo (para que no se me peguen al tupper) de 10 en 10 croquetas. Congelan súper bien y, están buenísimas!

IMGP2024